Los trastornos del aprendizaje implican déficit en el aprendizaje y la ejecución de la lectura, la escritura y el cálculo.
Con frecuencia el diagnóstico se realiza en el periodo escolar, durante los primeros años escolares, normalmente son los maestros quienes detectan el posible trastorno.
Es muy importante realizar un buen diagnóstico diferencial, detectar cuál es el problema que origina ese fracaso escolar (dislexia, disortografía, trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, depresión, problemas emocionales, desmotivación por los estudios, inicio del consumo de cannabis y/o alcohol, etc.) y realizar el tratamiento oportuno para cada caso: reeducación psicopedagógica, tratamiento psicoterapéutico y de qué orientación, tratamiento farmacológico, etc.